Chan C.
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La causa social y la ayuda que ofrecen a miles de personas en situaciones de vulnerabilidad y marginadas por el sistema, es admirable y grandiosa. Hablo de MSF como organización.
Sin embargo, para ser del todo franco, algunos de sus voluntarios no tienen el buen trato ni la empatía mínima. Son inflexibles con las personas a quienes les entregan ayuda. No entienden del todo parece, la situación de las personas vulnerables económicamente. Demasiado burocráticos y poniendo trabas cuando una persona avisa con días de antelación que necesita cambiar el día o la hora asignada: le piden que justifique su necesidad con un documento pertinente, si no, no. Le dicen con trato casi amenazante que si no justifica xon un papel que no puede ir a la hora exacta, se le retirará la ayuda porque hay más personas que la necesitan. Eso es chantaje emocional, es hacer sentir inferior y humillada (más de lo que ya está), a una persona que necesita esa ayuda y pide de favor que le cambien al menos la hora. Cero empatía, cero flexibilidad. Son vuntarios siendo parte de una causa noble, y manchan lo que hacen tratando así a las personas. Como funcionarios tratando a la gente como simples números sin alma.
En mi caso personal, decidí dejar de recibir la ayuda, no porque no la necesitara (soy vulnerable económicamente, sin papeles, sin trabajo (a veces tengo trabajos puntuales muy precarios). La tuve que dejar, porque me coincidía el día y la hora de recogida con otras responsabilidades familiares. Y desde MSF me rechazaron cambiar la hora y con formas nada agradables me dijeron que esa era mi hora y si no iba perdería la ayuda, por más que pedí de favor y expliqué mi situación. Duele ese trato y no compagina con la organización tan noble para la que trabajan.
Ojo, quiero remarcar que no hablo de todas y todos. Las señoras que llaman para avisar son muy amables. Y algunos otros voluntarios también. Es una pena que varios de los que tienen responsabilidad de trato directo con las personas tengan esa penosa conducta.