Juan C. G. B.
1/5
Mala publicidad.
El pasado día 22 de mayo mes rellené una encuesta en la cual se informaba de que si se hacía un pedido por una cantidad mínima de 30 euros no se cobrarían los portes y además se regalaría una pata de cordero.
Realizada dicha petición no se me envía dicho regalo, y según me informa por teléfono una persona de la empresa, por haberse realizado muchas peticiones, en lugar de dicha pata de cordero valorada en más de 19 euros se me regala una barqueta de lentejas valorada en 3,62 euros.
Es cierto que ponía que en caso de no haber existencias se regalaría un regalo sorpresa. ¡Vaya regalo sorpresa! Cualquier persona pensaría sería un regalo equivalente pero no una barqueta de lentejas, del menor valor posible, casi 6 veces menos que la oferta prometida.
No creo que la publicidad pudiera ser engañosa y falsa y que nunca habían tenido la intención de hacer tal regalo siendo simplemente un medio de conseguir pedidos de esa manera, y que simplemente se han quedado sin existencias, porque de no ser así desprestigiaría totalmente a su empresa, que hasta hoy había considerado ejemplar. En todo caso su regalo creo pone en mal lugar y desprestigia totalmente a la empresa. Y es una mala publicidad que lleva a engaño en cuanto que cualquier persona piensa recibirá el producto prometido, y que para el caso de no existir dicho producto el regalo sería mínimamente equivalente a dicha promesa.
El resumen es sencillo, una empresa seria no se compromete a algo que no puede cumplir y, en todo caso, si se produce un exceso no previsto debería compensar su falta de previsión y enviar en otra ocasión el regalo prometido, y si ello no es posible realizar un regalo mínimamente equivalente. Además, hacer constar que la petición se podía hacer del día 21 al 25 y yo la realicé el día 22. Pocas existencias tendrían si el segundo día ya no les quedan. Me imagino que los que pidieron el día 22 después de mí o el día 23, o el 24, o el 25 no estarán muy contentos con la bandeja de lentejas. Yo pedí varias cosas más caras y se me regala la más barata. Aunque ahora entiendo claro que el regalo sean lentejas, nunca más apropiado el nombre, “si quieres las comes o si no las dejas”. En eso sí que les felicito porque han tenido originalidad, o no sé si es burla. Desde luego su departamento de ofertas no está a la más mínima altura, ni sabe prever los pedidos que pudiera tener y en su defecto si se ha equivocado actuar seria y competentemente compensando su oferta mal realizada. Es una pena, pero para mí la empresa me ha defraudado totalmente.
CONTESTACION A SU RESPUESTA
En primer lugar, decirles que me manifiestan que sólo tenían 200 piernas de cordero. Cuando hablé con ustedes quejándome me dijeron 150, no sé por qué ahora había más. Se quedaron cortos. Me parece muy poco previsor por parte de su sección comercial que en 5 días tuvieran tan pocas existencias, pero bien, lo acepto aunque me dijeron que sólo tenían 150.
En segundo lugar lo que no puedo admitir es que me insulten llamándome tonto o ignorante tan claramente. Dicen textualmente al contestar “Sentimos su mala percepción de la promoción”. Acompaño tres fotos, dos de ellas comprensivas de su correo enviado (no podía caber todo en una) y la tercera de la encuesta donde cualquier persona puede apreciar que el regalo es seguro. ¿Me pueden indicar en que lugar se aprecia y se percibe que podría no mandarse? Le ruego me contesten. El correo es claro y cualquiera puede verlo sin lugar a duda. A lo mejor la mala percepción es suya al enviar un correo que no quiero calificar, pero cuya catalogación es clara y no precisamente como mala publicidad.
Espero su contestación, y si no pueden indicar dónde está mi mala percepción pidan perdón por el correo y sus comentarios. Es una pena que una empresa con su nombre pueda caer tan bajo indicando ignorancia o poca inteligencia de una persona bajo el epígrafe de “su mala percepción”. Les ruego lean el correo que me mandaron y me indiquen en que parte del correo se percibe que el regalo no es seguro.